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SEGUIR Mi viaje a Itaca

martes, 7 de junio de 2011

Turismo

Entramos de cabeza en la época del año, por excelencia, de vacaciones y hoy día es sinónimo de desplazarse hacia otros lugares.

Uno de los principales logros sociales en materia laboral, según mi criterio, es el de disfrutar de vacaciones remuneradas. Es muy saludable para la psique el desconectar durante un determinado espacio de tiempo de las rutinas. Claro que sustituimos unas por otras y en determinados momentos hasta podemos añorar las primeras.

Qué nos hace disfrutar nuestro descanso vacacional realizando unas u otras rutinas? Hoy día la facilidad y rapidez para desplazarse ha supuesto que, a no ser que seamos muy exóticos, podemos desayunar en Europa y contemplar la puesta de sol en el Pacífico Austral degustando con los amigos un insuperable cordero magallánico en la Asociación de Ganaderos de Punta Arenas en la misma jornada. La compañía casi lo es todo.

Cordero magallánico. Punta Arenas. Chile
También el contemplar in vivo aquellos lugares, espacios y obras de arte que estudiábamos en el colegio, vimos en cine o televisión, leímos o escuchamos en el relato de escritores o viajeros.

Esa facilidad para desplazarnos a lugares ultramarinos y exóticos no está sólo a nuestro alcance, sino al de muchos y muchos. El ser humano tiene tendencia a la aventura, unos de a pelo y otros de a 5 estrellas; ya no estamos cómodos en casa, necesitamos mirar otros sitios, y como miramos no asimilamos y necesitamos artilugios que nos recuerden dónde fuimos y dónde estuvimos.

Calle Stradun. Dubrovnik. Croacia

Playa de La Antilla. Huelva. España
El viajero tomaba notas, cambiaba impresiones con el lugareño, bebía su agua y comía su rancho. Para el viajero no existía el tiempo puesto que lo dominaba y jugaba con él a su antojo. En cada plaza era rodeado de niños y mayores y se sentía el rey mientras narraba sus experiencias. Eran etapas hacia Itaca en las que para alcanzar una debía haber experimentado la anterior.

Plaza de San Marcos. Venecia. Italia

Valle del Taurito. Gran Canaria. España
Hoy somos dependientes del tiempo, no somos viajeros sino visitantes. Salimos de casa con artilugios y entre ellos destacan reloj y móvil. Buscamos cobertura en los lugares más recónditos y necesitamos wifi en los vestigios de Roma para seguir comunicándonos con los nuestros. Bebemos agua embotellada y nos alimentamos con comida internacional.Y al final del día, si las fuerzas nos acompañan, maldecimos la hora en que decidimos ir a un sitio donde la cerveza no está fría, el camarero no nos entiende, la comida es asquerosa y la cama blanda.

Vía de los Curetos. Efeso. Turquía

miércoles, 18 de mayo de 2011

Becas

Estaba preparando una nueva entrada cuando leo en la prensa nacional una información sobre política de becas universitarias que, presumiblemente, será aprobada próximamente en Consejo de Ministros.

En España el único criterio para acceder a una beca de estudio, residencia, material, transporte, manutención; tanto para Formación Profesional como Bachillerato o Universidad, es nivel de renta familiar, no méritos académicos ni combinación de ambos. A ello se llegó con la excusa de que el niño de familia rica tiene más oportunidades que el de escasos recursos económicos, y en parte no falta razón, pero en la situación actual estamos en el otro extremo del péndulo.

La cuestión surge cuando el cabeza de familia junto al resto de los miembros de la unidad conduce y viajan en coches de gama media-alta, veranean en lugares de clase media-alta, residen en zonas de clase media-alta, llevan un ritmo de vida medio-alto y su nivel de renta es bajo-bajísimo.

El retoño llega al bachillerato, el padre de familia solicita beca e independientemente de los méritos académicos del chaval, este recibe beca y ya puede acceder a otro tipo de ayudas pues muchas de éstas están asociadas al disfrute de beca, como por ejemplo estar becado para afianzarse en el aprendizaje de un segundo idioma en un país extranjero.

Librería

El chavalote, ya mayor de edad, decide comenzar estudios universitarios y si ha disfrutado de beca en el bachillerato, pues automáticamente tiene una y sólo tiene que aprobar (un 5 sobre 10) el 80% de las asignaturas del primer curso. Así hasta que termina, pero no hay problema si una o varias asignaturas se le atragantan y se tiene que matricular de ellas en segunda, tercera o cuarta, tan sólo será penalizado levemente. Esto va a cambiar porque a partir de ahora pagará como el resto de estudiantes cuando se matricule por tercera o cuarta vez de la misma asignatura. Claro que el niñito finaliza los estudios universitarios y pide beca y se la vuelven a dar (esto es vox populi entre estudiantes y el timo sólo es posible el siguiente año de finalizar)

También cambiará otra cosa, que si aprueba más del 80% de las asignaturas en las que se ha matriculado se le recompensará con una mayor cuantía de la beca. Por fin se reconocen méritos académicos, pero como antes, sólo para los que disfrutan de beca.

En la otra punta estamos la clase media de asalariados, nuestros hijos jamás disfrutarán de una beca ni de ninguna otra ayuda, por muchos méritos académicos que posean. Y si suspenden alguna materia universitaria, aunque sólo sea una asignatura, pagaremos más. Sólo con carácter general si obtienen una matrícula de honor nos ahorraremos el precio de matrícula de una asignatura.

Como bien reconoce el Ministro de Educación, Ángel Gabilondo, la universidad pública se sostiene por todos los españoles, pero yo creo que unos la sostenemos más que otros y que este país lo sostenemos unos más que otros.

Por cierto, ayer un compañero me comentó que el botellón de la Complutense es nada comparado con el que tradicionalmente se viene haciendo desde hace muchos años en el campus de la Universidad Autónoma de Madrid y saben quién ha sido Sr. Rector Magnífico de la autónoma hasta hace 2 años?

Pues sí, el actual ministro de educación, Ángel Gabilondo que lleva 2 años en este cargo.